2016, un año para invertir (aún) en España con precios atractivos

Es indudable que la reactivación inversora en el ámbito inmobiliario en España ha vivido un punto de inflexión en los dos últimos años, en los que la inversión inmobiliaria se ha situado por encima de los 40.000 millones de euros y, en el caso de Servihabitat, las operaciones cerradas superaron en más de un 45% las previsiones iniciales. Aunque se espera que este 2016 sea un año de normalización, se augura un ritmo de inversión positivo.

La pregunta ahora es, ¿en qué invertir cuando parece que se van agotando las oportunidades? Pues ahora es el turno de los suelos en gestión urbanística y de fijarse en segundas poblaciones.

Los fondos de inversión tienen una ocasión perfecta para promover vivienda nueva en determinadas zonas del país cuyo mercado escasea y no existe competencia. Ahora bien, si hasta el momento la parte más líquida de las carteras es la que ha obtenido una salida más rápida en el mercado, la evolución en las transacciones en los activos ha propiciado que en estos momentos las mejores ofertas se centren en suelos con gestión urbanística.

2016, un año para invertir en España

La adquisición de esta tipología de activos sigue teniendo dosis de atractivo para los fondos que buscan una rentabilidad a medio y largo plazo: el precio sigue estando muy por debajo de los datos que se manejaban hace siete años atrás, pero en términos generales, se constata un incremento del 50% en el valor de dichos activos respecto a hace dos años.

En este sentido, Madrid, Barcelona y Málaga son las ciudades del país que presentan la mayor actividad promotora, ya que la oferta de vivienda de segunda mano se ha visto reducida y ya no responde a las necesidades del demandante.

A su vez, el departamento de gestión de activos singulares de Servihabitat hace hincapié en el escenario de grandes posibilidades que presentan las segundas poblaciones. Liquidado un alto porcentaje del stock en las ciudades principales, las secundarias tienen en oferta oportunidades para los inversores tanto internacionales como locales.

La perspectiva económica favorable y un mercado estable han despejado el riesgo inversor en este tiempo y España ha vuelto a estar en el punto de mira de los fondos. Ahora, este 2016 será decisivo tanto para inversores como para vendedores: los primeros aún tienen la oportunidad de adquirir activos de valor con alta rentabilidad; los segundos, deberán afrontar el reto de adecuarse a la demanda para poder aprovechar el interés del inversor.