El reto de llegar a gestionar más de 3.000 subastas al mes

Este ha llegado a ser el objetivo cumplido en los meses de mayor volumen de gestión de subastas en los últimos tiempos pero, para alcanzarlo, ha sido necesaria la puesta en marcha de unos engranajes que deben funcionar al milímetro para que todo el proceso alcance el éxito final. Unos engranajes que han sido capaces de ajustarse a todos los cambios que a lo largo de estos más de 25 años de historia de Servihabitat han ido sucediendo. Y es que el área de subastas de la Compañía existe desde aquel entonces, aunque los procesos hayan evolucionado tanto que parece incluso que los actuales nada tengan que ver con los de los inicios de su andadura.

Cuando un activo entra en la Compañía procedente de una subasta, todo el mecanismo que permite la gestión eficaz y eficiente del mismo comienza a rodar con la máxima coordinación y organización. El área de subastas de Servihabitat, formado por un equipo multidisciplinar con elevados conocimientos jurídicos, capaz de dominar todo el proceso, interviene desde ese momento. Y a partir de ese punto, el resto de departamentos (titularidad, tasaciones, etc.) van sumando también sus conocimientos para garantizar el éxito en todo el proceso.

Máxima rigurosidad desde el inicio del proceso

El objetivo está claro: que el cliente obtenga el resultado óptimo, previamente acordado tras el procedimiento de la subasta. Ahora bien, ¿cómo lograrlo? En la programación y la gestión integral del expediente se encuentran las claves.

Cualquier subasta que se celebra, se estudia con la máxima antelación posible. La programación, con tiempo, del estudio previo a la subasta es un factor indispensable para poder cumplir con la formalización y posterior gestión del activo.

Dentro de este estudio, la verificación cobra una importancia capital, puesto que de ella dependerá la fijación posterior del precio con el que se acudirá a la subasta y la culminación del éxito de todo el proceso. En el ámbito de esta comprobación del expediente no se puede olvidar, entre otras actuaciones, la minuciosa verificación del certificado de todas las cargas anteriores y posteriores que gravan la finca, puesto que una inexactitud en este punto conllevaría perjuicios posteriores (hay que tener en cuenta que existe un decalaje en el tiempo desde que se produce el señalamiento de la subasta hasta la adjudicación firme del activo).

Así pues, para llevar a cabo todo el proceso, el departamento de subastas de Servihabitat cuenta con equipos especializados en altas y verificaciones de expedientes hipotecarios y ejecutivos, y de procedimientos concursales; también cuenta con el área de fijación de precios para concurrir a subastas, el de instrucciones y resultados y el de cesiones y obtención de títulos.

El departamento de precios es el encargado de elaborar las propuestas de importes para la asistencia a la subasta, según las normativas de cada cliente, y de analizar económicamente el conjunto de la operación, evitando cualquier perjuicio que pueda afectar a los intereses del mismo. El de instrucciones y resultados, por su parte, se responsabiliza de garantizar una comunicación fluida y directa con los procuradores y letrados, obteniendo un elevado compromiso con ambos colectivos. Finalmente, desde el área de cesiones y títulos se realiza un control y un seguimiento exhaustivo para acelerar el proceso de obtención de la titularidad y reducir los plazos.

Servihabitat, pues, gestiona de forma integral una gran cantidad de producto en este sentido, tras alcanzar el 100% de éxito en los procesos de subastas, gracias a la máxima coordinación de los diferentes equipos.

Elevados volúmenes de gestión y una constante adaptación a los cambios

Solo así la Compañía ha sido capaz de gestionar los elevados volúmenes que, entre 2014 y 2015, superaron las 3.000 unidades subastadas al mes. Tras más de 25 años de experiencia, se han alcanzado las 32.000 subastas anuales.

Volúmenes muy significativos que no hacen más que confirmar que Servihabitat, gracias al esfuerzo y especialización de sus equipos, está preparada para hacer frente a las necesidades que plantean en cada momento los clientes, asumiendo la gestión integral de sus carteras en un ejercicio de continua adaptación al cambio.

Y es que uno de los cambios más recientes al que Servihabitat ha logrado adaptarse en un plazo de tiempo muy ajustado ha sido la implementación de la subasta electrónica. El hecho de que en octubre de 2015 se estableciera que las subastas judiciales, como forma más usual de realización de los bienes embargados o hipotecados objeto de ejecución, se llevaran a cabo de forma electrónica a través del Portal de Subastas de la Agencia Estatal del Boletín Oficial del Estado comportó la necesidad de adecuación de los procesos de gestión. Si bien este cambio permitió disponer de un control integral de todo el proceso de la subasta, también es cierto que supuso un gran reto para las compañías afectadas.

En el caso de Servihabitat, el departamento tuvo que habituarse en tiempo récord al cambio, que requería de una disponibilidad completa (de lunes a viernes, incluso los días festivos) y unos nuevos procesos a incorporar al engranaje ya existente. De nuevo, la Compañía consiguió el ambicioso desafío, tal como ha ido logrando a lo largo de su más de un cuarto de siglo de andadura, y en manos de todo su equipo está el seguir alcanzando los nuevos retos que depare el futuro.