El comprador extranjero, un actor que gana peso año tras año en el sector

Desde que en los años 60 España se erigiera como uno de los grandes destinos estivales de Europa, la afluencia de veraneantes no ha cesado. Tanto es así que, si bien en los últimos años diversos países mediterráneos han tratado de emular nuestro país, las costas españolas siguen siendo los destinos vacacionales preferidos por los europeos. Especialmente por británicos, franceses, nórdicos y alemanes. Una propensión que también se traslada al sector inmobiliario, con un elevado interés por adquirir residencias dentro de nuestras fronteras.

Tal como refleja el segundo informe del “Mercado residencial en España” elaborado por el Observatorio Servihabitat Trends, la compra y alquiler de inmuebles por parte de extranjeros sigue siendo una de las principales singularidades de nuestro mercado. Así lo confirman las cifras: el pasado 2015, la población foránea adquirió más de 69.000 viviendas en España. Una cantidad ligeramente superior a la alcanzada en 2014 y que, un ejercicio más, reafirma el papel del comprador extranjero como motor de la recuperación del sector.

Tras lograr su máximo histórico en el primer trimestre de 2007, con 106.881 adquisiciones, las compras por parte de extranjeros residentes en España tocaron fondo en el tercer trimestre de 2009 (23.666 unidades en los últimos doce meses). Dos años más tarde, entre julio y septiembre de 2011, dio comienzo la citada recuperación, la cual se ha ido manteniendo de forma sostenida hasta la actualidad.

Tanto es así que el comprador extranjero que ya reside en España impulsó la tendencia al alza en la compra de viviendas en 2015, con el 16% del total de transacciones (frente al 15,5% de 2014); mientras que los no residentes mantuvieron el porcentaje del 1,2% del total de compra-ventas. Entre ambos colectivos adquirieron más de 69.000 viviendas.

Por otra parte, y atendiendo a las mencionadas evoluciones, el documento añade una observación más: el mayor número de transacciones por parte de extranjeros (residentes o no) se concentran en el último trimestre del año. Una tendencia que se asocia a un componente de inversión.

Un mercado encabezado por los británicos

Si ponemos el foco en las nacionalidades del comprador extranjero, el Reino Unido es el líder tradicional de este mercado. Así lo corroboran tanto el Colegio de Registradores de España como la Red de agentes colaboradores (APIs) de Servihabitat. Según los primeros, el comprador británico supera actualmente el 21% de las adquisiciones internacionales en nuestro país. Un porcentaje que, además, creció en número y representatividad a lo largo de 2015, debido a la fortaleza de la libra y al abaratamiento de las viviendas en sus destinos predilectos.

Los franceses, con un 8% de las operaciones, y los alemanes, cuyo interés por ubicar aquí su segunda residencia ha aumentado en los últimos tiempos, completan el podio del mercado extranjero, según los Registradores de la Propiedad. Mención aparte merece el comprador chino, el cual recientemente se ha alzado como uno de los más relevantes del mercado residencial español, superando incluso al de origen rumano y, sobre todo, al ruso. Un inversor, este último, que el año pasado siguió mostrando una tendencia claramente descendente.

Ocho provincias costeras acumulan más de la mitad de las compras extranjeras

Alicante, Almería, Girona, Islas Baleares, Las Palmas, Málaga, Murcia y Santa Cruz de Tenerife son las provincias preferidas por los compradores extranjeros, las cuales acumulan el 66,4% de sus compras residenciales en España. No es de extrañar, pues se trata de provincias costeras con un importante peso de la vivienda vacacional.

Alicante destaca especialmente por la acusada representatividad del comprador foráneo: hasta el 50,6% de la demanda total de 2015. En segundo lugar, se sitúa Santa Cruz de Tenerife, con un 42,9%; seguida de las Islas Baleares y Málaga (39,3%, respectivamente); Girona y Las Palmas (32,1%); Murcia (23,2%) y Almería, con un 22,6% del total de compraventas registradas.

Solo un 2,8% de las viviendas adquiridas en 2015 por aquellos que ya vivían en nuestro país se ubicaban en una provincia diferente a la de su residencia habitual. No obstante, considerando los inmuebles comprados en la costa como posibles segundas residencias vacacionales, el porcentaje se eleva hasta el 65,1%, lo que representa un total de 41.812 unidades.

Respecto a los no residentes, las ocho provincias anteriormente mencionadas acumularon en 2015 hasta el 91% de sus transacciones.

Viviendas nuevas vs. viviendas de segunda mano

En cuanto a tipología de inmuebles, el informe confirma que la gran mayoría de viviendas adquiridas por los foráneos son de segunda mano. Según datos del cuarto trimestre de 2015, estos compraron un 91,7% de inmuebles usados y un 8,3% de obra nueva.